¡Dejemos de encerrar a los mayas en sus pirámides!

Publicado por Valentina Vapnarsky el December 1, 2011

Por Valentina Vapnarsky, Investigadora en Antropología Lingüística en el CNRS (Centro Nacional de Investigación Científica), Directora  del Centro de Enseñanza e Investigación de Etnología Amerindia del  LESC (Laboratorio de etnología y de sociología comparativa) (CNRS & Universidad París Oeste) http://erea.cnrs.fr/


Temple maya (cc) Bernt Rostad

En un momento en el que se habla de las profecías mayas de fin de ciclo calendario y se admiran en los grandes museos internacionales las joyas de los mayas prehispánicos, conviene recordar que el pueblo maya aún existe y cuenta con una importante diversidad lingüística y cultural. Está presente en un área cada vez más amplio, que va de sus territorios de origen hacia el norte del continente americano.

Un pueblo resistente

Resistentes y dinámicos a pesar de cinco siglos de colonización y opresión brutales, y a pesar del atractivo y encanto de la impetuosa modernidad, los mayas han sabido recrear continuamente nuevas marcas de identidad. Las crisis que han recorrido los siglos de la civilización maya son testigo de su profunda resistencia.

Pero, a pesar de su capacidad para renovarse, muchas lenguas mayas, y en consecuencia también el saber cultural de los que las hablan, se encuentran actualmente en una situación de alarmante fragilidad. Y sin embargo, están a punto de conseguir el reconocimiento necesario para su reorganización.

Unas lenguas muy diversas y muy antiguas

Las lenguas mayas, que remontan a alrededor de 4500 años, han variado y evolucionado cada una a su manera a lo largo de los siglos. La mayoría son incomprensibles entre ellas, a pesar de compartir la mayor parte de sus raíces léxicas y algunos aspectos gramaticales y fonológicos. Una tal diversidad lingüística, asociada a una gran variedad dialectal, es rara en el caso de un territorio relativamente limitado, concentrado en  340 000 m2 de tierras altas y bajas en el norte de América Central.

La localización de los grupos mayas en esta área nunca ha sido estable. Los mayas han conocido importantes migraciones, debidas en su mayoría a acontecimientos dramáticos. Las más recientes se produjeron como resultado de las masacres de poblaciones indias en Guatemala de los años 80, del movimiento zapatista de 1994 en Méjico, del empobrecimiento de las tierras y de la violencia de los cárteles de droga.

Centenas de millares de mayas de diversos orígenes (mam, k’anjobal, q’iche’, tojolabal, q’eqchi’, poptí, kaqchikel…) huyeron de Guatemala a Méjico, de Chiapas  (tzeltal, tzotzil, chol, …) hacia la península de Yucatán, de las zonas rurales hacia los grandes centros urbanos y turísticos, de Cancún a Estados Unidos. Se calcula que en la actualidad hay cerca de 250 000 hablantes de lenguas mayas en Estados Unidos y Ciudades o pueblos donde conviven más de una media docena de lenguas!

Contraste de las distintas situaciones

De la treintena de lenguas maya de las que tenemos conocimiento en la época de la colonización, 29 continúan siendo utilizadas por cerca de 6 millones de hablantes. Su estado conoce sin embargo un gran contraste: el itzá y eltz‘utujilestán muriendo con tan sólo un puñado de hablantes mayores, mientras que cerca de 800 000 personas hablan yucateco y más de 400 000 q’eqchio mam. Pero estas elevadas cifras pueden de hecho esconder un importante declive.

Incluso las lenguas con un número de hablantes creciente – debido a la demografía -  están fragilizadas. En realidad, la proporción de hablantes de lenguas maya, y más concretamente de lenguas indígenas, está disminuyendo: se aprenden cada vez menos en tanto que lengua materna y a los niños se les habla cada vez menos en estas lenguas.

Además, las zonas donde tienen una mayor importancia están a menudo divididas  entre, por un lado, las poblaciones más pobres y aisladas, y, por otro, las élites intelectuales mayas. En el primer caso, el monolingüismo maya se vive generalmente mal, ya que es fuente de prejuicios y obstáculos sociales. La élite intelectual, por su parte, se desarrolla, pero, a pesar de sus esfuerzos, es difícil ir en contra del creciente desuso de estas lenguas entre los jóvenes que buscan escapar de la pobreza y que se sienten atraídos por la modernidad.

Demande en mariage tektiteko - Photo : José Reynes


Avances prometedores pero amenazados en Guatemala

Para preservar y dinamizar esta riqueza lingüística, es necesario que haya un reconocimiento real a nivel oficial, educativo, cultural, político y jurídico.

En Guatemala, donde más de la mitad de la población es de origen maya, la creación de la Academia de Lenguas Mayas en los años 90 permitió que los mayas tuvieses un control sobre estas lenguas, lo que ha contribuido a la formación de lingüistas y actores culturales reconocidos por la calidad de sus investigaciones científicas, y su implicación en programas de valorización lingüística y cultural. Pero la perennidad de estos últimos se ve amenazada por los profundos problemas por los que atraviesa el país.

Una situación ambivalente en Méjico

En 2003, se aprobó en Méjico una ley que implica el reconocimiento y la protección de los derechos lingüísticos individuales y colectivos de las poblaciones indígenas, así como la promoción del uso y desarrollo de sus lenguas. Dentro de este marco, se han realizado múltiples avances: La creación de un Instituto gubernamental dedicado a ello, la realización de inventarios y descripciones de las  distintas lenguas (bajo la dirección de un investigador maya, F. Briceño Chel), la producción de material de enseñanza multimedia y material de difusión, acciones piloto de formación de profesorado y traductores, etc.

El objetivo es responder a unas necesidades, inmensas a la par que concretas,  tanto en el plano educativo como en el jurídico: permitir que un maya  no vea cómo la educación formal ridiculiza su cultura y sabiduría, la alfabetización en su lengua materna, comprender y hacerse comprender en un contexto jurídico y poder así garantizar su defensa.

El camino que aún queda por recorrer es largo y los apoyos gubernamentales son ambivalentes e inconsistentes. A pesar de la ley existente, la mayoría de las administraciones se burlan y rechazan escuchar al que viene hablando en tseltal, tojolobal o chol;mayas a los que literalmente no se les entiende se ven sometidos a una justicia de doble raso, y, aún hoy, se puede leer en la entrada de las escuelas supuestamente bilingües carteles que prohíben el uso de la lengua materna.

Dejemos por lo tanto de encerrar a los mayas en sus pirámides. Escuchemos sus voces en sus propias lenguas; esas lenguas que, en su uso cotidiano o en rituales, llevan y recrean tradiciones culturales milenarias, esas lenguas refinadas en las que el arte verbal y literario se renueva, esas lenguas ricas y complejas que, gracias a la implicación de sus hablantes, han contribuido al análisis de fenómenos mayores para la buena comprensión del funcionamiento y la diversidad lingüística.


Ver videos en Kaqchikel y en Tektiteko

Para aprender lenguas maya:
INALCO – Diploma de Lenguas y Culturas Mayas -

INALI : Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Méjico)

Academia de Lenguas Mayas de Guatemala




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Testimonio de una lingüista de campo en Amazonía

Publicado por Elsa Gomez-Imbert el October 28, 2011

Por Elsa Gomez-Imbert, investigadora asociada, Instituto Francés de Estudios Andinos.


Urarinas - Amazonia

Una experiencia inolvidable

Hacer trabajo de campo en el noroeste amazónico ha sido la experiencia que más ha marcado mi vida. Entre el verano de 1973 y la primavera de 1998, hice varias estadías en comunidades que hablan lenguas pertenecientes a la rama oriental de la familia Tukano: Bará, Barasana, Edúuria, Karapana, Makuna, Tatuyo, Tuyuka.

Estos grupos ocupan la región del Vaupés, en Colombia, cerca a la frontera con Brasil. Viven a orillas de un río de aguas color de té bien macerado que fluye sobre un lecho de arena blanca y fina: el Piraparaná. Son los más tradicionales de la quincena de grupos Tukano orientales, sobre todo si se les compara con los que viven en Brasil. Habitat tradicional, reglas de exogamia y multilingüismo generalizado, rituales y cultura material han sido preservados y transmitidos de generación en generación.

Esas estadías fueron lecciones de vida en cuanto a relaciones con el otro, con la naturaleza, que me hicieron ver el mundo de otra manera. Desgraciadamente, tuve que abandonar estas expediciones a causa de la invasión de la región por la guerrilla.

Una lección de multingüísmo

Abordé en primer lugar el estudio de la lengua tatuyo, seguido por el de la lengua barasana. Los grupos Tukano viven en casas comunales (malocas) que albergan a varias familias nucleares. Compartiendo su vida cotidiana, me hallé inmersa en una de las situaciones sociolingüísticas más fascinantes.

Gracias al particular sistema de matrimonio de este pueblo y al multilingüismo que produce, pude pasar de una lengua a otra sin la intervención del español y lograr así la comprensión de ciertas características como los tonos que habría sido imposible de otra manera.

En estas sociedades, se practica lo que se llama “exogamia lingüística”, que en este caso funciona de la manera siguiente.

El “grupo étnico” está definido por la filiación patrilineal: los individuos que comparten un mismo linaje paterno son hermanos y hermanas clasificatorios. Este parentesco hace que los matrimonios dentro de un mismo grupo exogámico estén prohibidos, por incestuosos. Cada uno debe manifestar su filiación mediante el uso cotidiano y exclusivo de la lengua paterna.

De ahí resulta que todo individuo debe casarse con alguien de linaje paterno diferente, que marido y mujer comunican hablando lenguas diferentes, que un niño aprende desde la cuna por lo menos dos lenguas, la materna y la paterna; hechos que hacen que el monolingüismo sea prácticamente inexistente en estas sociedades.

Los placeres del lingüista de campo

El lingüista de campo describe las lenguas que encuentra, una misión que le aporta mucha satisfacción. Aunque uno sepa por los manuales que ciertas lenguas tienen características “exóticas” para los que practican las lenguas romances, descubrirlas en el campo da la sensación de haberlas creado.

Detectar una distinción tonal que conmociona el significado, deber escoger una forma de conjugación según el modo de acceso al conocimiento de un acontecimiento, o aún indicar por una marca gramatical ciertas propiedades del objeto al que nos referimos (redondo, largo, hueco, pleno), es una gimnasia mental excelente.

La descripción de las lenguas permite hacerlas conocer al mundo científico y contribuir a su transmisión. Hacer descubrir, años más tarde, la originalidad de estas lenguas a sus fascinados locutores es una recompensa que borra ampliamente el desagrado de los mosquitos y otros coloraditos.

La antropología como elemento clave para la comprensión y el intercambio

La mayoría de las lenguas de Amazonía están hoy en día en peligro de desaparición:

-        por parte a causa del número restringido de locutores, de algunos centenares a unas decenas e incluso un puñado de individuos;

-        por otra, víctimas del prestigio de las lenguas nacionales, español, portugués e incluso francés en Guayana.

Preservar estas lenguas y el conocimiento del medio amazónico que ellas expresan es una preocupación que debemos hacer nacer en los jóvenes lingüistas.

A estos jóvenes lingüistas, les aconsejo la lectura de Claude Lévi-Staruss, que me ha acompañado desde mis primeras expediciones y me ha permitido intercambios interesantes con mis anfitriones tatuyo y barasana. Estos estaban absolutamente encantados de oír las variaciones de ciertos temas míticos que forman parte de su tradición, que Lévi-Strauss presenta en Lo crudo y lo cocido y que yo había llevado como libro de cabecera.

Otra de sus obras, La ceramista celosa, fue la oportunidad para un intercambio epistolar apasionante con este gran sabio. Había descubierto entre mis archivos de campo un mito en lengua tatuyo, construido siguiendo al pie de la letra el modelo enunciado por Lévi-Strauss sobre la construcción de los mitos del origen de la cerámica. La exactitud de las predicciones propuestas por Lévi-Strauss era abrumadora.


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Siberia: la cuestión de la lengua materna

Publicado por Emilie Maj el October 24, 2011

Por Emilie Maj, investigadora en el Museo del Quai Branly y asociada en la Universidad de Tallinn.

Niñas iakoutes durante la fiesta nacional del Yhyakh. Yakutia. © Emilie Maj 2011

Niñas iakoutes durante la fiesta nacional del Yhyakh. Yakutia. © Emilie Maj 2011

La gran mayoría de las lenguas siberianas se encuentran en una situación alarmante, pese a la legislación rusa aparentemente favorable: oficialmente los derechos iguales son reconocidos en todas las lenguas de los pueblos de la Federación de Rusia y todas estas lenguas pueden beneficiar del apoyo del Estado.

En realidad, después de haber sufrido la política soviética, actualmente han hecho frente a la uniformización realizada en torno al ruso. En causa: el éxodo rural y las difíciles recomposiciones sociales en razón de la evolución de la economía hacia una marcha global.

¿Cúantas lenguas siberianas hay en Rusia?

La filial siberiana de la Academia de las Ciencias de Rusia cuenta con cuarenta y dos lenguas siberianas, reagrupadas en tres grandes familias: las lenguas altaicas, las lenguas uralianas y las lenguas paleoasiáticas.
Cinco de ellas son lenguas del estado: el altaïen, el komi, el touva, el bouriate y el Iakoute (también llamada saja).
Treinta y cuatro lenguas son designadas como las de “pueblos autóctonos poco numerosos”.
En cuanto a las lenguas restantes, no poseen estatuto particular, pues son consideradas como dialectos derivados de las primeras.

Muchas lenguas en peligro

Para cada una de estas lenguas, el número de hablantes se extiende de algunas decenas a muchas centenas de millares.

En lo que concierne a los menos expandidos, la UNESCO cuenta como “seriamente en peligro”, entre otras:

- el nénets : aproximadamente 2000 hablantes oficiales
- el nganasan : aproximadamente 1000,
- el mansi : aproximadamente 3000,
- el kète : aproximadamente 500,
- el nanaï : aproximadamente 5800,
- el nivkhe : aproximadamente 1000 hablantes.

Por otra parte la UNESCO ha anunciado « en vías de extinción” » a tales lenguas:

- el selkoupe : más de 500 hablantes,
- el mansi de l’Est : aproximadamente 500,
- el tofalar : aproximadamente 300,
- el oultche : aproximadamente 1100,
- el oudégué : aproximadamente 500,
- el orotchone : aproximadamente 150,
- el néguidal : aproximadamente 150,
- el ioukaghir : aproximadamente 100,
- el itelmen : aproximadamente 500,
- el nivkh : aproximadamente 500.

Es necesario hacer notar que las cifras oficiales no reflejan forzosamente la realidad. Por ejemplo, para el ioukaghir, el número real de hablantes se cuenta más bien como los dedos de la mano. En todo, una treintena de lenguas, de hecho, corren peligro de desaparecer en un futuro más o menos próximo.

¿Qué lengua materna?

El asunto de la lengua materna constituye un punto sensible: en Siberia, los autóctonos practican a veces el ruso en vez de su lengua materna, aprendida durante la infancia y olvidada en la escuela donde predomina el ruso. En ciertos casos, la aculturación conduce incluso a un olvido de la lengua autóctona, a pesar de ser su primera lengua.

Finalmente, entre aquellos que la lengua autóctona no les ha sido transmitida y aquellos que han olvidado, los hablantes son cada vez menos numerosos. Así, de los 22.500 khants, solamente el 67 % consideran el khant como su lengua materna. Y esta cifra desciende hasta el 37 % en los mansi…

Las lenguas siberianas en la escuela

Actualmente, casi el  ¼ de las lenguas de Siberia son enseñadas en las clases primarias. Pero el número de horas es insuficiente y la enseñanza misma es dispensada en ruso. Además, aunque el niño estudie la lengua de su pueblo en las clases menores, no es seguro de que pueda continuar haciéndolo en la escuela secundaria.

Algunas unidades administrativas, tales como la República Saja (Yakutia), tienen abiertas las “escuelas nacionales”, donde las materias son enseñadas en la lengua saja hasta el examen gubernamental que los alumnos lo pasan a los diecisiete años. Pero estos establecimientos guardan el privilegio de la élite: son poco numerosos y los padres se lamentan de no poder inscribir allí a sus niños, falta de lugar.

Un multilingüismo en varios pisos

Las lenguas más amenazadas son generalmente aquellas de pueblos que viven en las repúblicas que ellas mismas tienen otra lengua nacional que el ruso. Estas “pequeñas lenguas” entonces deben hacer frente a dos hegemonías: la del ruso y la de la segunda lengua local oficial.

Para hacer frente a los vacíos de la legislación de la Federación rusa, algunas de estas repúblicas, como la de Saja (Yakutia) y la de Bourriatie, anuncian una política de apoyo a estas lenguas minoritarias: les conceden en efecto el estatuto de lengua oficial en las regiones donde los pueblos que las hablan están en fuerte concentración.

Con todo el observador puede preguntarse si el éxito de esta república esta probado. Basta con  volver a la región eveno-bitantaï, al norte de la república Saja, para tener un ejemplo de una situación típica para el país: la región está calificada de “nacional” porque está constituida de una mayoría de edenes. Pero en realidad, estos edenes han sido asimilados a los sajas durante el período soviético y no hablan más que su propia lengua.

Desde entonces se llega a situaciones ubuesques por ejemplo, la pequeña Natacha, proveniente de una familia mixta evene/saja, habla saja en la casa como todos los habitantes del pueblo. En la escuela, por supuesto, ella estudia el ruso. También estudia el evene, lengua minoritaria « oficial », pero que no le sirve en la vida diaria porque en la región nadie más la habla. En cambio, ella no estudia el saja, su lengua materna y la segunda lengua oficial del país, la que le servirá más en su vida de adulta.

Este ejemplo concreto muestra que la cuestión de lenguas autóctonas es un punto sensible en la que la solución se hace caso por caso. Desgraciadamente, el tiempo apremia y no está seguro que las políticas encuentren a tiempo soluciones eficaces para administrar esta complejidad.

Algunas fuentes para consultar en lengua francesa.

CONSEJO DE EUROPA 2007, Comité Consultivo de la Convención-Marco por la protección de las minorías nacionales. Strasbourg, 2 mai 2007, ACFC/OP/II(2006)004, Segunda Opinión de la Federación de Rusia, adoptada el 11 de mayo de 2006. http://www.coe.int/t/dghl/monitoring/minorities/3_FCNMdocs/PDF_2nd_Com_RussianFederation_fr.pdf (última consulta de 19/09/2011)

ISOHOOKANA-ASUNMAA Tytti (ponente) 1998, Assemblée parlementaire du Conseil de l’Europe, Doc. 8126 du 2 juin 1998, Cultures minoritaires ouraliques en danger, Rapport de la Commission de la culture et de l’éducation, http://assembly.coe.int/Documents/WorkingDocs/doc98/fdoc8126.htm (dernière consultation le 19/09/2011)

LAVRILLIER Alexandra (à paraître), Parlons toungouse (pronto en el Harmattan)

MAJ Emilie et LEBERRE-SEMENOV Marine 2010, Parlons sakha. Langue et culture iakoutes. L’Harmattan

Maj Emilie 2009. Interpretar el diálogo intercultural entre rusos y pueblos autóctonos de la República Saja (Yakutia), in K. HADDAD, M. ECKMANN, A. MANÇO (éds), Antagonismos comunitarios y diálogos intercultureles, Paris, L’Harmattan, coll. « Competencias interculturales », 2009, L’Harmattan, Paris, pp. 63-83

PERROT Jean 2006, Regards sur les langues ouraliennes. Etudes structurales, approches contrastives, regards de linguistes, L’Harmattan (Bibliothèque finno-ougrienne)

TERSIS Nicole, THERRIEN Michèle 2001, Langues eskaléoutes : Sibérie, Alaska, Canada, Groenland, CNRS Paris

WEINSTEIN Charles 2010, Parlons tchouktche : une langue de Sibérie, L’Harmattan


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La enseñanza en maorí en Nueva-Zelanda: su progreso y lo que está en juego

Publicado por Richard Hill el October 14, 2011

Richard Hill

Por Richard Hil, Universidad de Waikato,
Hamilton, Nueva-Zelanda.



Nueva- Zelanda, o Aotearoa, como lo llamaban los maoríes hace más de 1000 años, es un país multicultural que cuenta con 4,4 millones de habitantes (Statistics New Zeeland, 2011).

Como los pueblos autóctonos de numerosos países en el mundo, los maoríes, y en particular su lengua, han sufrido los efectos de la colonización. En 1930, el 97% de los maoríes hablaban corrientemente la lengua. En 1970, esta cifra había caído al 27%, como consecuencia de las decenas de años de adoctrinamiento, de políticas educativas estériles y de transformación de los movimientos de la población.

Wanganui High School Maori Language Class, New Zealand - Photo : Robert Thomson (cc)

Wanganui High School Maori Language Class, New Zealand - Photo : Robert Thomson (cc)

La llegada del maorí en el sistema educativo

Estimulados por un movimiento a favor de los derechos civiles que se desarolla en los Estados Unidos en los años de 1970, y por una creciente conciencia de las ventajas de la educación bilingüe, los maoríes tienen sus primeras experiencias en educación bilingüe desde fines de los años 1970. La primera kohanga reo (« nido de lengua » para los maternales) sale a luz en 1982, y llevará más tarde a una multiplicación de estructuras de enseñanza maorí por todas partes en Nueva–Zelanda, como los Kura Kaupapa Maorí (escuelas primarias de inmersión profunda) y los wharekura (colegios). En 2011, según el Ministerio de Educación Neo-Zelandés, el 14% de los estudiantes maoríes (o sea 24 805) siguen una enseñanza maorí bajo una forma u otra.

El maorí en la escuela, pero el inglés en el exterior

Pese a los grandes logros de estos 30 últimos años en la restitución de la lengua maorí en las nuevas generaciones, la revitalización del maorí en realidad solo es un suceso parcial. Las escuelas forman buenos hablantes del maorí, pero su uso es aún poco difundido fuera de las salas de clase.

El futuro del maorí solo será asegurado si se le trata el problema, crucial, de la transmisión intergeneracional. Hacer frente a este asunto significa que una generación de padres maoríes, que no han aprendido el maorí cuando ellos eran niños, deberán aprender, de inicio, la lengua para cultivarla en seguida en la casa y más allá.

¿Cuál es el lugar del inglés?

El lugar del inglés dentro de los programas de inmersión maorí es otro asunto al que las escuelas continúan enfrentándolo.  Incluir el inglés en los programas  ha llegado ser otro tanto más importante que, desde ahora, es una obligación para las escuelas de enseñanza maorí.

Los primeros años, los responsables de estas escuelas estimaban que una inmersión maorí al 100% era necesaria para revitalizar la lengua, y que la instrucción del inglés  podía, pues, ser dejada a los colegios, incluso a los liceos.

Pero estos 10 – 15 últimos años, las actitudes progresivamente se han vuelto hacia la idea de que los estudiantes tienen necesidad de sólidas competencias en las dos lenguas. ¿Cómo y en qué momento comenzar la enseñanza del inglés? Es todo el objeto de las negociaciones actuales. En comparación con los programas bilingües de otros países, la cantidad del inglés propuesto para los kura kaupapa y los otros programas de inmersión profunda, es muy débil, numerosas escuelas han propuesto 120 a 720 horas del inglés entre el 6to y la 2da.

Algunas escuelas, tienden igualmente a reclutar profesores externos para asegurar los cursos de inglés, antes bien que emplear a los profesores que trabajan ya en el lugar, y esto en la idea de  que ellas mantienen así un medio ambiente «puro» de inmersión maorí en cualquier parte del establecimiento. Si un tal dispositivo ofrece ventajas, el reclutamiento de participantes exteriores es muy costoso, y en razón de una enseñanza del inglés centrada esencialmente en la lectura y escritura, los estudiantes solo se han familiarizado con un registro lingüístico relativamente estrecho. Este dispositivo significa también que los estudiantes no son incitados para transferir sus competencias lingüísticas de una lengua a otra, porque sus profesores no hablan generalmente el maorí.

En el momento en qué numerosos investigadores fomentan las técnicas de instrucción que favorezcan una transferencia de competencia lingüística, las escuelas de enseñanza maorí tardan en experimentar estos métodos. Esta experimentación solo tendrá lugar si las percepciones cambian frente a la relación entre las dos lenguas estudiadas. Los estudiantes entonces verán extenderse sus oportunidades de llegar a ser sólidos bilingües y bialfabetos.

Referencias:

Statistics New Zealand. (2011). Estimated Resident Population. from http://www.stats.govt.nz/tools_and_services/tools/population_clock.aspx


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¿Cuál es el lugar del occitano en la República Francesa?

Publicado por Marie Jeanne Verny el September 15, 2011

Por Marie Jeanne Verny, profesor de la Universidad Paul Valery en Montepellier y secretaria de la FELCO (Federación de enseñantes de la lengua y cultura de Oc).


Carte linguistique de l'occitan

¿Qué es el occitano?

El occitano, la lengua de oc, es hablado en ocho regiones del sur de Francia (es decir un tercio del territorio francés), pero también en 12 valles de los Alpes italianos y en el Valle del Arán en España.
El número de hablantes es calculado generalmente entre 1 y 2 millones, aun cuando los que comprenden la lengua son mucho más numerosos.
Esta lengua conoce variedades en su territorio que no obstaculizan la comunicación y la distribución de la creación cultural.

Francés versus occitano

El occitano es testificado desde el siglo X. Muy pronto, se afirma como lengua de creación y de administración.

Pero la lengua de oc pronto debe hacer frente al francés, la lengua de oíl del norte del país: al principio era únicamente un símbolo de poder real, el francés en efecto  se convierte en la lengua oficial y la lengua de las élites a partir del siglo XVI.

La escolarización masiva, desde fines del siglo XIX, impone al francés como lengua de comunicación y lleva a interrumpir la transmisión familiar de la lengua de oc. Si esta permanece pese a todo hasta los comienzos del siglo XX, la principal lengua de comunicación cotidiana de las clases populares, entonces parece normal y comprende a los interesados, ellos mismos, que la promoción social pasa por la escuela y luego por el rechazo del dialecto ligado a los orígenes populares.

Esta situación de conversión masiva al francés de las poblaciones occitanas dura todo el largo del siglo XX. Su carácter, que algunos han deseado ver mecánica e idealmente voluntaria disfraza en realidad un fenómeno complejo de auto-depreciación social.

Principio del reconocimiento oficial en el sistema educativo.

Desde los años 50, el occitano comienza  a beneficiarse de un cierto reconocimiento público, en particular en el dominio de la educación.

La « ley Deixonne », en 1951, ha abierto, en efecto, tímidamente la vía de entrada del occitano en la enseñaza, una vía que progresivamente se extiende: horas facultativas de iniciación en la lengua, clases bilingües en paridad horaria de la enseñanza pública, y escuelas asociativas del estatuto privado o «calandretas”. El comienzo de la formación de maestros en los IUFM y en las universidades, un CAPES de occitano y un concurso específico para profesores de escuelas igualmente son puestas en lugar. Así, el occitano hoy en día es estudiado por varias decenas de millares de alumnos, de la escuela maternal a la universidad. Y las ofertas de empleo al pedir un buen conocimiento de la lengua, en la actualidad pasan el número de diplomas.

Cambio de mentalidades

Desde fines de la segunda guerra mundial, cuando la transmisión familiar desaparecía poco a poco, ha podido igualmente asistir a los grandes cambios en las representaciones. Las investigaciones lingüísticas muestran en efecto que una parte minoritaria, pero no desdeñable, de la población permanece fiel al occitano.

La palabra « patois » si aún es empleado para designar la lengua, lo es de menos en menos, precisamente a causa del «occitano», o de términos geográficos muy limitados, pero sin valor peyorativo (por ejemplo, «bearnés» o «provenzal» que son variedades de la lengua de oc).

La difusión progresiva de un sistema gráfico común a todas las variedades geográficas ha permitido, por otra parte, sostener y reforzar la idea de que el occitano, en su diversidad, podía ser una lengua «como las otras».

¿Un renacimiento durable?

En la huella  de este cambio de mentalidades, de comportamientos nuevos aparecen y se desarrollan, el uso tal de sistemas de señalamiento bilingüe, o el empleo del occitano en el momento de las manifestaciones públicas, oficiales o no.

También asistimos al desarrollo de una literatura original, donde la tradición poética milenaria se completa con una riqueza de publicación de obras en prosa (Max Rouquette, Bernard Manciet, Marcelle Delpastre, etc.). La creación musical no está a la zaga y se moderniza: «nueva canción» de los años 70-80, grupos recientes como Massilia o Fabulous Troubadors etc.

De nuevo, muy recientemente, el occitano entra con fuerza al Internet, con una abundancia de lugares especializados, de blogs y foros donde los utilizadores, jóvenes la mayor parte, utilizan el occitano como lengua de expresión.

Estas manifestaciones de un sentimiento favorable, activo o pasivo, con respecto a la lengua y la cultura occitanas no deben, sin embargo, ocultar los obstáculos: la interrupción de la transmisión familiar, la ausencia de la visibilidad social, el reconocimiento oficial y la falta de una política voluntaria a favor de la lengua impiden considerar  un real cambio profundo de tendencia.

Fuerza es comprobar que pese a un importante dispositivo legal (convención UNESCO sobre la protección y la promoción de la diversidad de expresiones culturales, resoluciones de la Unión Europea en favor de las lenguas regionales, artículo 75- 1 de la Constitución francesa, etc.), Francia siempre sufre al medir la riqueza cultural efectiva de su plurilingüismo y su potencial de creación. Así, las otras lenguas habladas en su territorio son pensadas y designadas, lo mejor posible como un suplemento del espíritu cuyo interés es únicamente afectivo, lo peor como un obstáculo en la unidad nacional y /o en la construcción republicana. De donde la urgencia de una adaptación de la legislación para la elaboración de una ley muchas veces prometida.

Foto : Georges Souche (http://georges-souche.com/)

Foto : Georges Souche (http://georges-souche.com/)

Saber màs sobre el occitano.


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